Aplicación de EMDR en pacientes con Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC)
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Psicología Clínica
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El Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC) es una afección psiquiátrica caracterizada por pensamientos intrusivos y recurrentes (obsesiones) que generan ansiedad, así como por comportamientos repetitivos (compulsiones) destinados a reducir esa ansiedad. Tradicionalmente, el tratamiento del TOC ha estado basado en la terapia cognitivo-conductual (TCC) con exposición y prevención de respuesta (EPR), y en algunos casos, en el uso de medicación. Sin embargo, en los últimos años, se ha explorado la aplicación del EMDR en pacientes con Trastorno Obsesivo-Compulsivo, con resultados prometedores.
Este artículo examina cómo el EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares) puede integrarse en el tratamiento del TOC, qué beneficios aporta y cómo se implementa en la práctica clínica.
¿Por qué aplicar EMDR en el tratamiento del TOC?
El EMDR se ha consolidado como un tratamiento efectivo para el Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT), pero su utilidad se ha extendido a otros trastornos, como el TOC, especialmente cuando hay un componente traumático o de experiencias adversas tempranas en la historia del paciente.
Factores que vinculan el TOC con el trauma

- Experiencias adversas en la infancia: Algunos estudios han señalado que muchos/as pacientes con TOC han vivido eventos traumáticos, como abuso emocional, bullying o pérdida de figuras de apego, que pueden haber influido en el desarrollo del trastorno.
- Desregulación emocional: El TOC no solo implica pensamientos obsesivos, sino también dificultades para manejar la ansiedad y la incertidumbre, lo que puede estar asociado con experiencias previas de desamparo o falta de control.
- Vínculo entre trauma y síntomas obsesivo-compulsivos: La hiperactivación de la amígdala en pacientes con TOC sugiere una respuesta exagerada ante estímulos que evocan peligro o contaminación, algo que también ocurre en el TEPT.
Dado que el EMDR actúa sobre los recuerdos traumáticos y las respuestas emocionales desadaptativas, su uso en pacientes con TOC tiene un gran potencial terapéutico.

Aplicación de EMDR en pacientes con Trastorno Obsesivo-Compulsivo
El protocolo estándar del EMDR consta de ocho fases, pero en el TOC se adapta para atender las particularidades del trastorno.
1. Evaluación del historial del/a paciente
Antes de iniciar el EMDR, es fundamental evaluar:
- El inicio y la evolución del TOC.
- La posible relación con experiencias traumáticas o estresantes.
- La intensidad y frecuencia de las obsesiones y compulsiones.
- La motivación del/a paciente para abordar su problema con EMDR.
En algunos casos, el TOC tiene una base puramente neurobiológica y puede no estar relacionado con experiencias previas. En estos casos, el EMDR puede ser menos efectivo y es recomendable priorizar la TCC con exposición y prevención de respuesta.
2. Identificación de recuerdos diana
Para el tratamiento con EMDR, se buscan eventos pasados que puedan haber contribuido al desarrollo del TOC, como:
- Primeras experiencias de ansiedad: Un/a niño/a que sufrió burlas por ensuciarse y que desarrolla un miedo excesivo a la contaminación.
- Experiencias de pérdida o abandono: Que refuercen la necesidad de control y seguridad a través de rituales compulsivos.
- Momentos en los que el TOC se intensificó: Como un evento traumático que haya exacerbado los síntomas.
Estos recuerdos se procesan con EMDR para disminuir su carga emocional y reducir la necesidad de recurrir a compulsiones para aliviar la ansiedad.
3. Procesamiento de las creencias disfuncionales
El TOC está asociado con creencias irracionales sobre el peligro y la responsabilidad. A través del EMDR, se pueden trabajar creencias como:
- «Si no realizo este ritual, algo malo ocurrirá».
- «No tengo control sobre mis pensamientos».
- «No soy capaz de tolerar la incertidumbre».
El reprocesamiento con EMDR permite modificar estas creencias, promoviendo una mayor flexibilidad cognitiva.
4. Desensibilización de estímulos disparadores
Muchos pacientes con TOC tienen triggers específicos que activan sus obsesiones. Por ejemplo, una persona con TOC de contaminación puede sentir una ansiedad extrema al tocar una superficie pública.
En este caso, se usa EMDR para trabajar con la imagen, el pensamiento o la sensación corporal asociada a la exposición a ese estímulo, con el objetivo de reducir la activación emocional y facilitar la exposición gradual.
5. Fortalecimiento de recursos emocionales
El TOC suele generar un alto nivel de frustración, autocrítica y desesperanza. Con EMDR, se pueden instalar imágenes y creencias positivas como:
- «Puedo tolerar la ansiedad sin necesidad de rituales».
- «Mis pensamientos no definen quién soy».
- «Soy capaz de manejar la incertidumbre».
Esta fase ayuda a reducir la necesidad de realizar compulsiones, ya que el/la paciente se siente más seguro frente a la ansiedad.
Beneficios del EMDR en el tratamiento del TOC

El EMDR en pacientes con Trastorno Obsesivo-Compulsivo ha mostrado ventajas significativas, especialmente cuando el TOC tiene un componente traumático.
- Reducción de la ansiedad y del malestar emocional: Al trabajar los recuerdos subyacentes, disminuye la carga emocional asociada a las obsesiones.
- Disminución de la necesidad de realizar compulsiones: Los/as pacientes pueden notar que los rituales pierden intensidad y urgencia.
- Mayor tolerancia a la incertidumbre: Un aspecto clave en el tratamiento del TOC es aprender a manejar la falta de control sin recurrir a rituales.
- Complemento a la TCC: Si bien el EMDR no reemplaza la terapia de exposición y prevención de respuesta, puede facilitar su aplicación al reducir la aversión a la ansiedad.
- Mayor estabilidad emocional: Ayuda a procesar las emociones difíciles y mejora la regulación afectiva.
Limitaciones y desafíos del EMDR en el TOC
Si bien el EMDR es una herramienta valiosa, su aplicación en el TOC presenta algunos desafíos:
- No es la primera línea de tratamiento: La terapia de exposición sigue siendo el enfoque principal para el TOC.
- Algunos pacientes pueden no responder al EMDR: Especialmente si el TOC tiene una base biológica más fuerte que psicológica.
- Se necesita un terapeuta con experiencia: La aplicación de EMDR en el TOC requiere adaptaciones específicas para evitar reforzar compulsiones o rituales de evitación.
El EMDR en pacientes con Trastorno Obsesivo-Compulsivo es una intervención prometedora, especialmente en aquellos casos en los que el TOC está vinculado a experiencias adversas o eventos traumáticos. Aunque no sustituye la TCC con exposición y prevención de respuesta, puede facilitar el tratamiento al reducir la ansiedad asociada a los recuerdos disfuncionales y mejorar la regulación emocional del/a paciente.
Para los/as psicólogos/as interesados/as en ampliar su enfoque terapéutico, integrar el EMDR en el tratamiento del TOC puede ser una opción eficaz en el abordaje integral de este trastorno.
