Disfagia en niños con trastornos neurológicos: abordaje multidisciplinario
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La disfagia en niños con trastornos neurológicos representa un desafío significativo para el equipo médico y las familias. Se trata de una alteración en la deglución que dificulta la capacidad del niño para ingerir alimentos y líquidos de manera segura y eficiente. Esta condición puede provocar problemas nutricionales, deshidratación, infecciones respiratorias y una disminución en la calidad de vida.
Dado que la disfagia es un problema complejo que afecta múltiples áreas del desarrollo, su abordaje requiere un enfoque multidisciplinario. En este artículo, exploraremos las causas, síntomas y estrategias terapéuticas para el manejo de la disfagia en niños con trastornos neurológicos, destacando la importancia del trabajo conjunto entre diferentes profesionales de la salud.
Causas de la disfagia en niños con trastornos neurológicos
La disfagia en niños puede estar asociada a diversas afecciones neurológicas, incluyendo:
- Parálisis cerebral: Esta condición afecta el control muscular, lo que dificulta la coordinación de los movimientos necesarios para una deglución segura.
- Trastornos neuromusculares: Enfermedades como la distrofia muscular o la atrofia muscular espinal pueden debilitar los músculos responsables de la deglución.
- Lesiones cerebrales traumáticas: Los daños en el cerebro pueden alterar los reflejos deglutorios y provocar disfagia.
- Malformaciones congénitas: Anomalías estructurales en el sistema digestivo o en el tracto respiratorio pueden interferir en el proceso de alimentación.
- Epilepsia y enfermedades metabólicas: Algunos trastornos pueden causar alteraciones en la función motora y la coordinación de la deglución.

Síntomas de la disfagia en niños
Identificar los signos de disfagia en niños es fundamental para su tratamiento oportuno. Algunos de los síntomas incluyen:
- Dificultad para iniciar la deglución.
- Tos frecuente o asfixia al comer.
- Regurgitación nasal de los alimentos.
- Rechazo a los alimentos o pérdida de interés en la comida.
- Pérdida de peso o crecimiento insuficiente.
- Infecciones respiratorias recurrentes, debido a la aspiración de alimentos o líquidos en los pulmones.
- Tiempo prolongado para completar las comidas.
Abordaje multidisciplinario en el manejo de la disfagia

El tratamiento de la disfagia en niños con trastornos neurológicos requiere la colaboración de varios especialistas para proporcionar una atención integral. Entre los profesionales involucrados en el abordaje multidisciplinario destacan:
Logopeda o fonoaudólogo
Es el especialista encargado de evaluar y tratar los trastornos de la deglución. Las estrategias que pueden implementar incluyen:
- Ejercicios para fortalecer los músculos implicados en la deglución.
- Modificación de las texturas de los alimentos para facilitar la ingesta.
- Enseñanza de posturas seguras para la alimentación.
Nutricionista
Asegura que el niño reciba una alimentación adecuada a sus necesidades energéticas y nutricionales. Algunas de sus funciones incluyen:
- Diseño de dietas adaptadas a la capacidad de deglución del niño.
- Uso de suplementos nutricionales cuando sea necesario.
- Recomendación de técnicas de alimentación según el estado del paciente.
Terapeuta ocupacional
Ayuda a mejorar la autonomía del niño en la alimentación mediante:
- Adaptación de utensilios para facilitar la ingesta.
- Entrenamiento en habilidades motoras finas.
- Estrategias para mejorar la tolerancia a la alimentación oral.
Médico especialista (neuropediatra y gastroenterólogo)
Supervisa la condición general del niño y su evolución. Puede indicar:
- Medicación para controlar el reflujo gastroesofágico.
- Procedimientos como gastrostomía en casos severos.
- Evaluación de la función respiratoria para prevenir aspiraciones.
Psicólogo
Brinda apoyo emocional a la familia y al niño, facilitando la adaptación a la condición. Entre sus estrategias destacan:
- Trabajo con los cuidadores para reducir la ansiedad en la alimentación.
- Apoyo en la aceptación de las dificultades del niño y en la toma de decisiones sobre su tratamiento.
Estrategias de intervención para mejorar la alimentación

Para optimizar la alimentación de los niños con disfagia, se pueden aplicar diversas estrategias terapéuticas:
Modificación de la textura de los alimentos
Asegurar que los alimentos tengan una consistencia adecuada es fundamental. Algunas estrategias incluyen:
- Uso de espesantes para los líquidos.
- Alimentos triturados o en puré.
- Evitar alimentos secos o pegajosos que dificulten la deglución.
Técnicas de postura
Algunas posturas pueden facilitar la deglución y reducir el riesgo de aspiración, como:
- Mantener una posición erguida durante la alimentación.
- Uso de inclinaciones según las indicaciones del terapeuta.
- Evitar acostarse inmediatamente después de comer.
Estimulación oral
Se pueden emplear ejercicios para mejorar la coordinación de los músculos orales, como:
- Masajes faciales y linguales.
- Estimulos térmicos y texturales para mejorar la percepción sensorial.
Uso de sistemas alternativos de alimentación
Cuando la alimentación oral no es segura, se pueden considerar:
- Sondas nasogástricas temporales.
- Gastrostomía en casos más severos.
La disfagia en niños con trastornos neurológicos es una condición que requiere un abordaje multidisciplinario para garantizar una alimentación segura y adecuada. La colaboración entre logopedas, nutricionistas, terapeutas ocupacionales, médicos y psicólogos es clave para mejorar la calidad de vida de los niños y reducir las complicaciones asociadas a la disfagia.
La detección temprana y la implementación de estrategias adaptadas a cada caso permitirán optimizar la nutrición y el bienestar del niño. Es fundamental brindar apoyo a las familias para que puedan enfrentar este desafío con herramientas eficaces y un enfoque positivo hacia la alimentación.
