La formación es 100% virtual, sin horarios fijos y con evaluaciones tipo test que se activan conforme avanza en el programa. Dispone de 12 meses para completarla, aunque con una dedicación aproximada de 1 hora diaria puede finalizarla en 5 a 7 meses. Tras aprobar el programa, el diploma suele emitirse en un plazo de 2 a 3 meses.
A través de la Maestría en Psicología Clínica Infanto-juvenil, fortalecerá sus conocimientos para analizar, evaluar y acompañar dificultades emocionales, conductuales y psicológicas presentes en niños, niñas y adolescentes. En PSICOMAGISTER accederá a una formación 100% virtual, actualizada y de carácter práctico, pensada para ampliar sus competencias en el ámbito de la atención clínica infanto-juvenil.¡Desarrolle nuevas herramientas para su ejercicio profesional enlPsicología Clínica de la Niñez y la Adolescencia!
Requisitos de acceso: contar con formación universitaria finalizada o estar próximo a concluir alguna materia o el trabajo de grado correspondiente.
El programa incorpora clases grabadas en video, elaboradas por PSICOMAGISTER para reforzar el proceso de aprendizaje de los participantes, como se presenta en este ejemplo:

Esta Maestría certificada en Psicología Clínica Infanto-juvenil está diseñada para reforzar su preparación en la evaluación, orientación e intervención terapéutica con niños, niñas y adolescentes.
Los conocimientos adquiridos podrán aplicarse en diferentes contextos clínicos, educativos y psicosociales, como:
Hemos planteado los siguientes objetivos para la Maestría virtual en Psicología Clínica Infanto-juvenil:
El Máster en Psicología Clínica Infanto-juvenil se orienta a profesionales y titulados en psicología que buscan profundizar en la evaluación y la intervención clínica con población infantil y adolescente. Los contenidos requieren conocimientos previos sobre desarrollo evolutivo, psicopatología infanto-juvenil y bases de la evaluación psicológica. El enfoque resulta pertinente para perfiles interesados en comprender las manifestaciones clínicas específicas de estas etapas del desarrollo, así como los factores familiares, escolares y sociales que influyen en el bienestar psicológico de niños y adolescentes desde una perspectiva clínica fundamentada.
El Máster en Psicología Clínica Infanto-juvenil aborda contenidos aplicables a contextos clínicos y asistenciales donde se interviene con niños y adolescentes que presentan dificultades emocionales, conductuales o del desarrollo. Los conocimientos se relacionan con entornos sanitarios, educativos y sociosanitarios en los que se realiza evaluación, diagnóstico psicológico y diseño de planes de intervención. También se analizan situaciones que requieren coordinación con familias, centros educativos y otros profesionales, atendiendo a las particularidades del trabajo clínico con menores y a la influencia del contexto evolutivo.
El Máster en Psicología Clínica Infanto-juvenil presenta un nivel de especialización avanzado, centrado en el análisis clínico de los principales trastornos y dificultades psicológicas en la infancia y la adolescencia. El contenido va más allá de una introducción general, profundizando en modelos explicativos, procedimientos de evaluación específicos y criterios de intervención ajustados a cada etapa evolutiva. El nivel formativo exige capacidad para integrar teoría psicológica, evidencia científica y razonamiento clínico aplicado al trabajo con población infanto-juvenil.
El Máster en Psicología Clínica Infanto-juvenil se diferencia por su foco exclusivo en la intervención clínica con población infantil y adolescente, frente a formaciones generalistas en psicología clínica. El enfoque prioriza la comprensión del desarrollo psicológico, la expresión sintomática propia de estas edades y el papel del entorno familiar y educativo. A diferencia de propuestas más amplias, se centra en criterios clínicos específicos para la evaluación y la intervención infanto-juvenil, integrando modelos teóricos y prácticos adaptados a estas etapas.
El Máster en Psicología Clínica Infanto-juvenil resulta pertinente en una etapa profesional en la que se busca especialización en el trabajo clínico con niños y adolescentes. Tiene sentido tras una formación básica en psicología, cuando surge la necesidad de profundizar en la evaluación y la intervención en estas etapas del desarrollo. También encaja en momentos de redefinición del perfil profesional hacia ámbitos clínicos infanto-juveniles, donde se requiere mayor dominio técnico y comprensión específica de las problemáticas psicológicas propias de la infancia y la adolescencia.
Carmen R.